jueves, 13 de octubre de 2016

El artista argentino Jorge Martorell presentó sus obras al Papa Francisco






















(Buenos Aires)

El artista argentino Jorge Martorell presentó sus obras realizadas con vino tinto malbec al Papa Francisco en la Audiencia General del 12 de octubre pasado en la Plaza de San Pedro, Vaticano.
Al respecto, dice el artista:

"Se trata de obras realizadas con empleo del vino tinto malbec, bebida nacional argentina, trabajo que vengo realizado desde 2005. Con este sello distintivo y por innovación en la técnica, es que realizo presentaciones nacionales e internacionales. Las más recientes: Palais de Tokyo Musée d'Art Moderne de Paris, Chateau Luchey-Halde á Merignac, Forum Montesquieu / Université de Bordeaux y Laboratoire BX Galerie et Centre Actif d'Art Contemporaine en Bordeuax, Francia. Y lo más importante: entrega en manos propias al Papa Francisco de la obra "Sacré-Coeur" en la Audiencia General del 12 de octubre en Plaza de San Pedro, Vaticano.
Luego de haber sido seleccionado como artista del proyecto de embellecimiento de la red de Subterráneos de Buenos Aires. Así fui elegido para la intervención artística de la Estación Medalla Milagrosa de la Línea E, en Parque Chacabuco. No faltó mucho para que -con el signficativo intermedio del Secretario de Protocolo de la Santa Sede, Monseñor Guillermo Karcher-, pudiéramos darle forma al proyecto. Yo había realizado una beca de formación y crítica del arte en Roma, de la mano de un prestigioso curador italiano y en visita a la Basílica de San pedro, tomé notas y bocetos de varias esculturas. Así surgió la Serie VENI VID VINCI (Italia) y TODOS MIS SANTOS (Argentina) que presenté en Casa Bodega Nieto Senetiner de Buenos Aires, consistente en esos rostros realizados con vino tinto (El David, la Piedad, etc). El proyecto consistía en entregarle en manos propias la obra "SACRE-COEUR" (rebautizada en italiano Sacro-Cuore) en la Audiencia General del 12 de octubre en Plaza de San pedro. Y así se hizo.
El encuentro fue a pura emoción: en el momento que el Santo Padre me mira, ya conectamos una gran emoción. El pensaba que era para bendecir el cuadro (como muchos que le llevan objetos e imágenes), pero se sorprendió cuando le dije que era para él. Me tomó las manos, me preguntó sobre la técnica y el concepto de la obra:
La obra representa al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, superpuestos. El Sagrado Corazón de Jesús, núcleo de nuestra fe y Verbo encarnado del Hijo de Dios hecho hombre, como un símbolo de amor divino. El Inmaculado Corazón de María atravesado por una daga (que según la profecía de Simeón: ¡Y a ti misma una espada te atravesará el alma!, que la tradición católica interpreta como el anuncio de la Pasión de Cristo), símbolo expresivo y recordatorio viviente de la vida interior de María, sus dolores, sus virtudes y perfecciones ocultas. Su amor virginal a Dios, su amor maternal por su Hijo y su amor compasivo por nosotros. Los enmarca una corona de espinas florecida, símbolo de la Resurrección -verdad fundamental del cristianismo-, emergiendo bañada en vino tinto, símbolo de la Sangre de Cristo, del Sacrificio y de la Esperanza de nuestra humanidad: «Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe» (I Corintios 15:14). La imagen se recorta sobre un cielo que representa el manto de la Virgen María de color azul-celeste, símbolo de la pureza, la inocencia y el origen verdaderamente celestial de María, Corredentora del género humano.Finalmente el color celesteazul representa el manto de la virgen María y evoca los colores del lapislázuli utilizados por Rafaello del Sanzio en las obras que hizo en el Vaticano.


"Sacré-Cœur” | Serie "Todos mis Santos" | Vino tinto malbec y acrílico sobre tela | 120 x 120 cm | © 2015 | Jorge MARTORELL

Además fueron entregadas las obras: "Gesù, abbi pietà" y "María, abbi pietà" para Monseñor Guillermo Karcher y el Cardenal Georg Gänswein.
Creo que aprendí a dibujar y pintar antes que leer y escribir. Desde muy chico el arte me atrapó y tuve en mis tíos Arturo Corrales Muñoz y Alfonso Dimarco, un continente familiar. Luego mis estudios superiores de Arquitectura y diseño gráfico, vinieron a completar mi pasión por la pintura. Abracé el expresionismo desde temprano y hoy le llegó el turno a la pintura abstracta".



Acerca de Jorge Martorell


 Jorge Martorell se hizo a pulmón un nombre en el ámbito del arte argentino. Como buen tucumano, es amiguero y con una gran disciplina ya que desde muy chico tuvo que trabajar para ayudar a su familia. Así la Caja Popular de Ahorros de Tucumán lo vió crecer y transitar como niño cantor: “Ese trabajo ordenó para siempre mi vida. Nunca más -desde los 9 años de edad- dejé de trabajar”, dice orgulloso. Aplicado estudiante, recibió premios y fue abanderado en la Primaria, Secundaria y Universidad, graduándose con honores en la prestigiosa Facultad de Arquitectura de la Universidad de Tucumán que le valiera su primer beca internacional a París, Francia, donde con 24 años tuvo la oportunidad de integrar uno de los mejores Estudios de Arquitectura del momento con proyectos de remodelaciones de castillos, centros postales, liceos y les ateliers des artistes del Musée Picasso. Las becas y premios lo llevarían varias veces por grandes centros de estudio. Es artista visual de formación plástica autodidacta, también desde la edad de 9 años, cuando descubre el mundo del arte de la mano de sus tíos y reconocidos artistas Arturo Corrales Muñoz y Alfonso Di Marco.
Suma a su experiencia, sus estadías técnicas y exposiciones en PARIS: "Después de ver vuestras obras y vuestra prestigiosa trayectoria, nos sentimos orgullosos en anunciar nuestra decisión de invitarlo a exponer en el Palais de Tokyo así como también en la Galerie Olivier Klejman de París, en la exhibición dedicada al arte argentino...", palabras del Presidente del Palais de Tokyo de Paris, Mr. Pierre Cornette de Saint Cyr, que recibió Martorell junto a otros destacados artistas | París. 2011. Y en ROMA con el prestigioso diseñador, coleccionista y mecenas Ernesto Espósito, quien lo beneficia con una beca de seguimiento de obra y visitas personalizadas a grandes Colecciones, Galerías y Museos en Roma, Nápoles, Pisa y otras ciudades italianas.
Martorell lleva a sus telas el aroma de las borras y el vino malbec argentino, su sello personal, tinte con el que viene realizando desde 2005 sus últimas series de obras, con excelentes críticas tanto nacionales como del extranjero. Se las pueden ver en etiquetas de vinos de alta gama en winerys internacionales, en la tapa de CD's de tango, en libros de poesías, novelas históricas, en los andenes de la Estación Medalla Milagrosa - Línea E de la Red de Subterráneos de Buenos Aires y colecciones privadas. Mismo en su galería MARTORELL art+people y en la Casa Bodega Nieto Senetiner. Recoleta, Buenos Aires.

En la temática de su obra compone un mundo donde sus criaturas hablan del precio de crecer, sobre el estado de ánimo y de nuestras relaciones con nosotros mismos, de nuestro pasado, de los miedos, del amor... El vibrante tratamiento del color evoca la pasión, la traición, pero también la esperanza y la búsqueda constante de expresar sus sentimientos. Hay una admiración temprana por el dibujo de posguerra del maestro húngaro Lajos Zsalay -cuya línea influenciará sus trabajos profundamente-, y un tratamiento formal con cabeceos abundantes y claramente referenciales al cubismo. Aborda con compromiso ciertos temas como el lenguaje universal del tango, donde sus personajes deambulan entre la angustia, la soledad y la melancolía. La música del 2x4 estará presente hasta con fragmentos de letras emblemáticas; así surgieron las Series ”Uno”, “Los Borrachos de Lajos” y “Línea de Tango”. La banalidad se hace presente con sus personajes “kitsch” de la noche porteña, priorizando la resonancia emocional y la referencia cultural, con impronta post moderna y pop. También tiene una mirada de denuncia de la realidad social argentina en sus “banderas” -con tratamiento referencial a la obra de Jasper Jones, que expresan su identidad individual y el abordaje de un determinado panorama político.
Otra fuente de inspiración en sus realizaciones, es la trascendencia de lo divino: se nutre de su fe cristiana y el arte religioso español e italiano, reflejado en las Series “Todos mis Santos” y “Veni Vidi Vinci” de la que se desprende la obra “Sacré-Cœur” que próximamente será entregada en manos propias al Papa Francisco en el Vaticano, Roma (Oct 2016).
Actualmente trabaja con instalaciones, nuevos materiales y técnicas, pero es el empleo del vino tinto malbec, borras y tintas naturales para la elaboración de sus obras lo que recientemente le permitieron ganar tres becas: la ciudad de Bordeaux (Francia), lo espera para realizar una Residencia de investigación con Exposiciónes de obras en “Laboratoire BX. Galerie et Centre Actif d’Art Contemporain”, le “Forum Montesquieu | Université de Bordeaux” y el emblemático “Château Luchey-Halde” (Set a Oct 2016), en el marco del Proyecto Internacional “FLUXUS ORGANICO”, en el que representa a la Argentina.
Sigue en la búsqueda de expresar su pasión por el arte y la gente, desarrollando proyectos a beneficio de múltiples Fundaciones de acción social y Gestión Cultural propia y de otros artistas.