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martes, 7 de agosto de 2012

Muestra de Marta Minujín en Hilton Buenos Aires


Marta Minujín
(Buenos Aires)

Mañana miércoles 8 de agosto a las 19 se inaugura una muestra de la artista plástica Marta Minujín en el hotel Hilton Buenos Aires, en el barrio de Puerto Madero.
A beneficio de la Fundación Ninawa Daher, la muestra permanecerá abierta al público durante dos meses en el icónico lobby del hotel.
Marta Minujín está considerada una de las pioneras en la incursión de la acción en las artes plásticas. La muestra que ya puede verse en el hotel, durante los meses de agosto y septiembre, tiene lugar en su emblemático lobby. Parte de lo recaudado será donado a la Fundación Ninawa Daher.
La exposición está compuesta por 12 obras de 120 x 240 cm que le aportan todo su colorido a los balcones de Hilton Buenos Aires. En la misma se puede apreciar la serie titulada “Freaking on Fluo”, y también la reconocida escultura en bronce “Venus Fragmentándose”, las cuales pueden verse con entrada libre y gratuita en el característico lobby del hotel.
“En los últimos años, Hilton Buenos Aires se ha convertido en un referente de la cultura y el arte en la Ciudad de Buenos Aires, recibiendo las obras de grandes artistas como Helmut Ditsch, Milo Lockett y Norberto Moncarz, entre otros” destacó Tilo Joos, Gerente General de Hilton Buenos Aires. “Estamos muy orgullosos de acompañar, en esta oportunidad, a Marta Minujín, afianzando nuestro vínculo con el arte y la responsabilidad social”.
Bajo su consideración de que "todo es arte", Minujín se convirtió en el paradigma de su generación. Su arte se destacó en Buenos Aires, París, Nueva York y en cualquier lugar del mundo donde expuso sus obras.
La muestra de Marta Minujín en Hilton Buenos Aires es coordinada por Global Art.




Acerca de la Fundación Ninawa Daher – Por una Vida Digna


La fundación fue creada en memoria de la periodista Ninawa Daher como un homenaje al deseo, la idoneidad y la pasión solidaria que movió su vida profesional como periodista y como ser humano.
Son objetivos de la Fundación Nínawa Daher - Por una Vida Digna todos aquellos que hacen a promover el bien común, fomentar la calidad de vida de las personas y de la comunidad en general y difundir su legado generando ejemplo en los jóvenes en el respeto por los valores, por la familia y por la integridad moral, física y espiritual de las personas.



Para información sobre las obras

Global Art

Grace Grisolía & Verónica Quintana

www.globalartgroup.com


martes, 11 de octubre de 2011

Muestra de David Lamelas en el MUNTREF























(Buenos Aires)


Una muestra del artista argentino David Lamelas se inauguró hoy el Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, en sus dos salas de Valentín Gómez 4838, Caseros. La muestra se titula Lamelas Buenos Aires.





Kosice
David Lamelas es uno de los artistas que durante los años ´60 formó parte del movimiento de vanguardia
que se concentró en el Instituto Torcuato Di Tella.
Con la presencia del artista, y de otros artistas como Marta Minujín, docentes, periodistas e invitados especiales y la curadora Lic. María José Herrera el rector de la Universidad de Tres de Febrero Aníbal Jozami inauguró la muestra destacando que será vista por un amplio y variado público integrado además  por alumnos de escuela de la zona y también de otras, y también obreros y empleados de empresas del lugar. La Universidad de Tres de Febrero está ubicada en Caseros, Provincia de Buenos Aires. La exposición permanecerá abierta hasta el 18 de diciembre y se puede visitar de martes a domingos de 11 a 20.

museo@untref.edu.ar




“Lamelas, Buenos Aires” reúne obras pioneras del artista argentino- esculturas, dibujos e instalaciones- que siguen activas, produciendo pensamiento en los espectadores de hoy. La muestra, curada por María José Herrera, jefa del Departamento de Investigación del Museo Nacional de Bellas Artes, se propone destacar la importancia histórica de la obra de Lamelas en la Argentina de los años sesenta y su rol en el desarrollo del arte conceptual nacional e internacional. Incluye la instalación Time as activity. Buenos Aires 2010, versión argentina de las que realizó en los últimos cuarenta años en otras ciudades del mundo; esculturas reunidas bajo el nombre de Site Specific; y Situación de tiempo (1967-2011), obra emblemática del “arte de los medios” reconstruida con televisores de última generación.

La experimentación con distintos medios es una constante de las inquietudes de Lamelas. En otra sala del museo se presentan dos momentos contrapuestos de su trayectoria: la obra temprana (dibujos, bocetos de los sesenta) y la obra sonora Far&Lejos, 2010, realizada en colaboración con músicos de Los Ángeles, donde el artista reside parte del año. Por último, la serie fotográfica Rockstar (Character appropiation), muestra al propio artista como objeto del arte.

Aníbal Jozami, rector de la UNTREF, señala: “Extranjero, étranger, foreigner, Ausländer son los calificativos con los que se presenta a este artista argentino en la escena internacional, donde tiene mucha mayor presencia que en nuestro país en el cual, hasta ahora, solo había sido exhibido en forma fragmentaria. La necesidad de reponer en nuestro medio una imagen extensa de su obra, nos llevo a incluirlo dentro de la programación 2011 de nuestro museo. Con esta muestra, en la que participan también diversos artistas argentinos que fueron referentes de la obra de Lamelas y el libro – catálogo que la acompaña, estamos cumpliendo con la misión de hacer confluir nuestra historia contemporánea en lo artístico-cultural con los procesos internacionales de nuestro tiempo”.

“La muestra busca ligar la obra de Lamelas al contexto argentino primero, a las ideas acerca del arte que circularon en aquellos años, y mostrar su aporte a una concepción de la escultura desligada de las tradiciones que sustentaron al constructivismo desde los años 20. Sus obras “situacionales”, evidencian el cruce entre las teorías de la percepción, el arte conceptual y los estudios de la comunicación. Con este enorme bagaje y experiencia, llega a Europa donde ensambla con la vanguardia internacional y, con ella, se proyecta. Esculturas de luz, imágenes de silencio, arquitectura denotada, simulación mediática, contemplación vacía, son objetos y estrategias de sus obras que esta muestra intenta develar para evidenciar con las mismas las construcciones que el ojo y la mente naturalizan en las imágenes que nos rodean”, afirma Herrera.



Actividades en el marco de las exposiciones

Junto con la muestra, la UNTREF continúa con el programa educativo-cultural “Chicos y grandes con el arte”, dirigido a grupos escolares y a familias. Se realizarán recorridos guiados para los adultos los sábados y domingos, a las 15:30 y 17 horas; y actividades para chicos los sábados, a las 17, y los domingos, a las 16 horas. También, se organizan en la semana visitas participativas de escuelas (solicitar turno a museo@untref.edu.ar o por teléfono: 4759-0040).



Más sobre David Lamelas



David Lamelas nace en la ciudad de Buenos Aires en 1946. Estudia en la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano. Durante los años sesenta, fue uno de los protagonistas de los movimientos de vanguardia concentrados en la capital porteña en la Galería Lirolay, en el Museo de Arte Moderno (MAM-MAMBA) y luego en el Instituto Torcuato T. Di Tella. En 1968, obtiene una beca de estudios del British Council. Se radica en Londres hasta 1974 y luego se traslada a Los Ángeles, California. Entre 1988 y 1997, dividió su tiempo entre Nueva York y Bruselas, y desde 1999 a la actualidad, vive entre Los Ángeles, París y Buenos Aires. En 1993 recibe la beca Guggenheim y[] en 1998 es nombrado profesor visitante en Berlín a partir de la beca de residencia Deutscher Akademischer Austausch Dienst Stipendium (DAAD) de Alemania. En 1997 se realizó una muestra retrospectiva de su obra en el Witte de With de Róterdam y en el Kunstverein de Munich, donde es publicado el libro “David Lamelas: A New Refutation of Time”.

David Lamelas realizó en el año 2006  una muestra en el Malba titulada Lo Super-real, se puede leer la nota en la revista:
 

http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=secciones.VisualizaArticuloSeccionIU.visualiza&proyecto_id=2&articuloSeccion_id=6863

viernes, 26 de noviembre de 2010

Muestra retrospectiva 1959- 1989 de Marta Minujín en el Malba

Colchones, París, 1963.
Archivo Marta Minujín




(Buenos Aires)


Se inauguró ayer una muestra retrospectiva de Marta Minujin en el Malba.


La muestra abarca treinta años de la obra de la artista argentina, curada por Victoria Noorthoon.



Marta Minujin con obra con cartones. Salón de la Jeune Sculpture, París,
1962

Marta Minujín, La Torre de pan de James Joyce, Dublín, 1980.
Archivo Marta Minujín

Marta Minujín, Música acuática de Haendel, 1960

Marta Minujín, El obelisco acostado, Bienal de San Pablo, 1978.
Archivo Marta Minujín

Marta Minujín, Importación Exportación, ITDT, Buenos Aires,
1968. Archivo Marta Minujín

Marta Minujín, 2010
Foto: Matías Roth



La exposición invita al espectador a reencontrarse con los proyectos más emblemáticos de Marta Minujín y mirarlos con otros ojos, además de acercarle algunos de los trabajos menos conocidos de su producción. De acuerdo con la curadora, el objetivo no es abarcar toda la producción de la artista sino invitar al espectador “a flexibilizar su mirada para quizás comenzar a encontrar dimensiones antes impensadas en los planteos de Marta Minujín”.

En sintonía con ese objetivo, el trabajo de investigación que se realizó -tanto para el diseño de la exposición como para la edición del catálogo- utilizó como fuentes primarias las obras existentes y, en especial, el archivo privado de la artista. El registro fotográfico y la documentación permitieron recuperar información sobre el dinamismo de obras       –objetos, construcciones, ambientaciones y acciones- originalmente concebidas, en su gran mayoría, para ser vividas por un espectador.

Victoria Noorthoorn destaca tres claves generales para abordar la “megapropuesta” de Minujín en la exposición y en el catálogo: La capacidad de proponer una constante redefinición de las categorías del arte resistiendo toda categorización, la posibilidad de imaginar un destino a escala mundial y su necesidad de afirmar una libertad de cuerpo y espíritu”, analiza.

Se trata de una muestra donde se invita al público a adentrarse en las obras y las acciones más y menos conocidas de la artista.

Antes de inaugurar la muestra, Marta Minujín sostuvo un diálogo con la curadora, Victoria Noorthoon y se vieron imágenes del montaje de la obra.

Pago de la deuda externa argentina a Andy Warhol,
1985

La artista, que tuvo una presencia mediática constante desde que empezó su carrera en los años ´60, habló con la curadora de la fama. Minujín construyó además un personaje, al estilo de Andy Warhol, a quien conoció en Nueva York, y comprobó en carne propia lo que éste decía acerca de la fama. Aparecer unos minutos en televisión logra atraer la atención del público más que de ninguna otra manera y constituye a quien aparece en la pantalla en alguien famoso. Lo que ella apreció en Nueva York lo hizo después en Buenos Aires.
Marta Minujín, La destrucción, 1963
Foto Shunk-Kender
(c) Roy Lichtenstein Foundation

Marta Minujin, El Partenón de libros,
Buenos Aires, 1983
Archivo Marta Minujín

Marta Minujín con obra con cartones.
Salón de la Jeune Sculpture, París, 1962

La muestra

La exposición se organiza, a grandes rasgos, de manera cronológica e incluye desde sus pinturas de 1959 y sus tempranas obras informales hasta sus ambientaciones multicolores de 1964 y 1965, desde sus trabajos sobre los medios de comunicación en 1966 hasta su experiencia hippie hacia 1968, desde sus óperas ficcionales en 1972 hasta sus proyectos de crítica sobre la realidad latinoamericana durante los tardíos años 70, para luego extenderse a sus proyectos de participación masiva.


El diseño expositivo presenta un formato afín a la vorágine de Marta Minujín, con paneles curvos y diagonales que invitan a introducirnos en su laberinto creativo. Incluye obras pertenecientes a colecciones públicas y privadas, 20 proyecciones con registros fílmicos, la reconstrucción y recreación de obras históricas e importantes documentos del prolífico archivo de la artista.

Están representadas sus obras más paradigmáticas, como La destrucción (1963), ¡Revuélquese y viva! (1964),  La Menesunda (1965), El Batacazo (1965), Simultaneidad en Simultaneidad (1966), Importación-Exportación (1968), Kidnappening (1973), The Soft Gallery (1973), Imago Flowing (1974), La academia del fracaso (1975), Comunicando con tierra (1976), El Obelisco de pan dulce (1979), El Partenón de libros     -que realizó con títulos prohibidos durante la dictadura militar en 1983- y Operación Perfume (1987), entre muchas otras. Además, Malba exhibe en la terraza del museo una selección de esculturas producidas por la artista durante los últimos 20 años.

 “En líneas generales, la exposición se concentra en la Minujín que no conocemos dadas las escasísimas exposiciones analíticas de esta gran artista en nuestro país. Me refiero a las facetas relativas a una producción que además de libertad, vorágine, exceso y egocentrismo, se caracteriza también por su método, precisión, rigor, resistencia, generosidad y un fundamental espíritu crítico, todas cualidades que claramente han contribuido a conformar una producción de vanguardia tan variada como compleja y a constituir a Marta Minujín en una autogestora de proyectos artísticos como no ha visto la Argentina”, explica Noorthoorn.

La investigación presenta a Minujín en diálogo con su tiempo, con los eventos nacionales e internacionales que se sucedieron en los diversos momentos de su producción y con las comunidades artísticas con las cuales se relacionó, tanto en la Argentina como en el mundo. Da cuenta de la forma en que la siempre provocativa producción de Minujín respondió, desde un primer momento, a una década de continuas transformaciones –los 60-, que vio nacer y desarrollar el nuevo realismo, el Pop, el arte conceptual, el arte de la performance, el happening, el arte de los medios, el videoarte, la psicodelia y el arte de acción y que, a su vez, transitó períodos de dictadura y violencia a nivel nacional y situaciones mundiales tan paradigmáticas como la Guerra de Vietnam o el viaje a la Luna. A todas estas circunstancias, responde Minujín una y otra vez. 

Las primeras pinturas
La exposición comienza con dos pinturas al óleo que pertenecen a una primera etapa de pintura pseudofuturista de Minujín -Las 4 Estaciones de Vivaldi (ca. 1959-1960) y Música acuática de Haendel (1960)- inspiradas en fragmentos musicales, que surgían de su intención de representar el movimiento. En los años siguientes, la artista entra en una vorágine productiva en la que busca encontrar su lugar en el arte. Con la incorporación de un sutil relieve en sus pinturas, construye obras tridimensionales que recubre de laca negra a la piroxilina. “Es en este preciso momento cuando aparecen dos preocupaciones encadenadas que marcarán fuertemente su trayectoria: una por tensionar el espacio real y, en consonancia con ésta, otra por construir una obra cuyo sentido se articula a partir de la experiencia del espectador”, explica la curadora. 

Los colchones
En 1962, Minujín empieza a trabajar con colchones usados y luego -en el terreno baldío de la impasse Ronsin de París- realiza La destrucción (1963), en la que invitó a colegas a intervenir sus obras con cartones y colchones para luego destruirlos y prenderlos fuego. En simultáneo, empieza a crear sus primeros colchones inventados, pintados con colores estridentes sobre tela de colchón y cosidos por sus propias manos.

Para Noorthoon, es justamente a partir de la conjunción de estas dos actividades -la acción catártica en la impasse Ronsin y la utilización del color en su trabajo en el taller- como podemos notar en Minujín una primera gran toma de conciencia sobre la potencialidad del espectáculo, otro elemento fundamental en el armado de su mapa de coordenadas y del mapa de coordenadas de la época.

El registro documental de La destrucción -a la que Minujín denomina su “primer happening”- y de los colchones multicolores, históricos y actuales, forma parte de la presente exposición. Especialmente para la ocasión, también se reconstruyó un colchón histórico (Sin título, 1962-2010), siguiendo el procedimiento de ensamblado con cartones y colchones, como en las obras que la artista preparó para La destrucción.

Marta Minujín, Revuélquese y viva, 1964-1985
Ambientación con colchones policromados y madera,
Colección privada




Los happenings: espectáculo y atención mediática
Hacia mediados de la década del 60, Marta Minujín realiza un conjunto de obras que buscan provocar al extremo, resistir el status quo, e instalar, gradualmente y en consonancia con otras propuestas de la época, el género happening en Argentina: Eróticos en technicolor y ¡Revuélquese y viva!, presentadas en el Premio Nacional Instituto Torcuato Di Tella 1964; La campana de cristal, happening presentado en Canal 7 a fines de 1964; La Menesunda, realizada en colaboración con Rubén Santantonín; Suceso Plástico, presentado en el estadio de fútbol del Club Atlético Cerro de Montevideo en julio de 1965; y El Batacazo, que presenta al Premio Internacional Instituto Di Tella 1965 y que luego llevará a Nueva York, en febrero de 1966. En todos los casos, se observa el interés de la artista por provocar el espectáculo, incitar la atención mediática e insistir en la necesidad de liberarse de las convenciones del arte contemporáneo de la época.

“La inserción mediática de Marta –que ella misma ha construido a lo largo de los años– ha alimentado una imagen muchas veces superficial de la artista y de su obra que ha opacado, en algunos casos, la densidad y la complejidad de sus propuestas. Ahora bien, este territorio mediático al cual Marta ha accedido a través de su mágico carisma y contagioso entusiasmo puede haber sido, a mi entender, un mecanismo de defensa ante el contexto imperante en los distintos momentos de la Argentina, tanto en lo que refiere al contexto cultural e institucional como político”, sostiene la curadora.

Como parte de su investigación sobre las posibilidades del colchón, en Malba se presenta la reconstrucción de ¡Revuélquese y viva! (ambientación con colchones policromados y madera), realizada por Minujín para la exposición Recordando al Di Tella (Fundación San Telmo, 1985). También se reconstruye su obra The Soft Gallery (1973) con 200 colchones nuevos provistos por la firma Piero, que luego serán donados a la Fundación Make a Wish. Además, se presenta la ambientación multisensorial y polimatérica La Menesunda (obra creada en colaboración con Rubén Santantonín), mediante el registro fílmico del recorrido, material de archivo, y la reconstrucción de una de las dieciséis situaciones originales: una pareja en la cama. A su vez, en el espacio dedicado a El Batacazo, en Malba se evocan aspectos de la ambientación original con luces de neón y la proyección de imágenes de archivo.

El trabajo sobre los medios de comunicación
A fines de la década del 60, la artista explora la intersección del arte con los medios de comunicación masiva, a partir de la teoría de Marshall MacLuhan sobre las mediaciones. En 1966, junto con los artistas Allan Kaprow (EE.UU.) y Wolff Vostell (Alemania) diseñó Three Country Happening, una obra que sucedería en simultáneo en cada una de las respectivas ciudades de origen: Buenos Aires, Nueva York y Berlín. La consigna establecía que cada uno debía crear un happening que los otros habrían de reproducir en el mismo día y horario en sus respectivas ciudades. En Buenos Aires, Minujín propuso y realizó la acción Simultaneidad en simultaneidad, el único de los tres happenings que pudo realizarse, gracias al tesón de Minujín, quien además creó la ficción de la simultaneidad. En la presente exposición, se verán las proyecciones originales de aquel happening.

La utilización de los medios de comunicación y de los circuitos cerrados de información también está presente en sus obras Minuphone (1967) y Minucode (1968). En Minuphone, Minujín presentaba una cabina telefónica similar a las presentes en las calles de Nueva York, que sorprendía a sus visitantes con una serie de efectos especiales aleatorios que convertían la experiencia en algo fuera de lo convencional: “un modelo desalienado”, como lo definía la artista. En la presente exposición, se podrá ingresar a la cabina original.

Por su parte, Minucode fue una “ambientación social” en formato de videoinstalación, presentada en el Center for Inter-American Relations (hoy Americas Society) de Nueva York. Allí podían verse las filmaciones de cuatro cócteles realizados con integrantes de diversos campos profesionales (económico, político, de la moda y artístico), quienes previamente habían respondido a una convocatoria pública efectuada por la artista en varios periódicos norteamericanos.

“Minujín manifestaba interés en realizar un estudio sociológico sobre los efectos de los medios masivos en una determinada sociedad, al tiempo que también se interesaba por el análisis de una herramienta fundamental de su estrategia artística (y, me animo a decir, de supervivencia artística): el poder de la fama entendida como una estrategia mediática que permite, en los hechos y de manera performativa, cambiar la realidad de las personas”, explica la curadora.

En esta exposición, se presenta una ambientación con la proyección de cuatro films que registraron aquellos cócteles.


Los años hippies
A mediados de junio de 1968, Marta Minujín realiza Importación-Exportación, en el Instituto Di Tella, propuesta en la que intervinieron performers y se emplearon luces de colores, humo, slides, films, música, fragancias, pósteres y hasta una tienda con exhibición de productos hippies importados de Nueva York. El objetivo de la artista era “importar la cultura hippie” desde Nueva York y, posteriormente, exportar la cultura porteña a Estados Unidos,  segunda etapa que finalmente no pudo realizarse.

“En el Instituto, la obra se estructuró a través de cuatro salas en las cuales el espectador podía desde empaparse de la música de Jimi Hendrix y Manal y del incienso con fragancia a sándalo hasta danzar con los performers que se movían al compás del Hare Krishna; asistir a varias boutiques hippies o crear sus propias proyecciones psicodélicas a través de la manipulación de filminas pintadas por la artista sobre planchas de acrílico. Todo lo cual respondía en Minujín a un estado de viaje, en ese momento muy alejado de los acontecimientos políticos que se sucedían en Buenos Aires y en el mundo”, explica la curadora Victoria Noorthoorn.


En Malba, se recrea un hippie lounge, ambientación con diarios y revistas de la época, trajes diseñados y utilizados por Marta Minujín en aquel período, registros fílmicos, música y un piso psicodélico similar al originalmente presentado en el Instituto Di Tella, pintado por la artista.


Performances
A comienzos de la década del 70, en un contexto de protestas civiles contra la guerra en Estados Unidos y las noticias sobre la represión de la dictadura militar en Argentina, Marta Minujín realiza en Nueva York, entre otras, dos importantes acciones en las que los performers son los protagonistas: Kidnappening, una combinación ficcional de secuestro y happening, e Imago Flowing, que fusionaba ópera y happening.

De regreso en Buenos Aires, al encontrarse con un país convulsionado, la artista realiza una serie de obras que deliberan sobre la realidad latinoamericana. Entre ellas, La academia del fracaso (1975), que proponía una reflexión sobre las potencialidades inherentes y liberadoras del fracaso. Para ello, la exposición incorporaba una tarima triunfalista donde el espectador podría recibir todo tipo de vítores, para luego pasar a recibir una vacuna y el consiguiente “certificado internacional de vacunación contra el triunfalismo”, además de encontrarse con un segundo enfermero “que tiene la misión de darle la ‘inducción al delirio de pobrezas’” y asistir a conferencias de individuos “fracasados”, según explica la curadora en el catálogo.

En la exhibición, se propone un recorrido por aquellas performances de la década del 70, a través de proyecciones, fotografías y documentos.  

Acciones latinoamericanas  
De regreso en la Argentina, y en una Latinoamérica mayormente oprimida por férreas dictaduras, a partir de 1976 Minujín focaliza su mirada sobre la región y elabora un importante conjunto de obras que proponen alternativas a la dureza del presente, mientras reivindican la importancia de los lazos sociales así como la afirmación de la subjetividad.  Entre las obras más destacadas de este período se encuentran la dupla Comunicando con tierra y Autogeografía, que presenta en el CAyC en 1976, y Espi-Art, que inaugura en la Galería Birger en 1977.

Otra obra paradigmática que refiere a la realidad latinoamericana es la que Marta realiza en 1985 con Andy Warhol una vez restaurada la democracia, El pago de la deuda externa con choclos. Durante esta acción, que Minujín lleva a cabo en The Factory, la artista “paga” simbólicamente a Warhol la deuda externa argentina con mazorcas de maíz. En la presente exposición, se verán tres fotografías tomadas durante aquella fotoperformance.


Obras de participación masiva
En 1978, Minujín es invitada a participar en la I Bienal Latinoamericana de Arte en el Parque Ibirapuera de San Pablo. En tal ocasión, y en sintonía con sus preocupaciones sobre la realidad política, la artista propone horizontalizar el Obelisco de Buenos Aires. “Minujín construyó un obelisco de las mismas dimensiones del Obelisco porteño, recostado y recorrible por dentro. Con este gesto, buscaba ‘desplazar un mito de un país a otro, alterar la ley de gravedad del mundo [transformar] lo vertical en horizontal y producir un estado de conciencia oblicua dentro del símbolo Obelisco. No es difícil de percibir, en este proyecto, la crítica que la artista enunciaba respecto del estado de las cosas vigente en la Argentina de ese momento y, específicamente, respecto del sistema verticalista por excelencia propio del régimen militar”, señala la curadora.

Con El Obelisco acostado comienza una larga serie de obras que resulta de sus investigaciones sobre la desmitificación y caída de los mitos, tanto universales como 
nacionales. Este cuerpo de obras se manifiesta, por un lado, en las obras monumentales de participación masiva, y, por otro lado, a través de dibujos y esculturas.

Las obras de participación masiva, en las cuales el arte es concebido como herramienta para el fortalecimiento de los lazos sociales, culminan en la Navidad de 1983, pocos días después de restituida la democracia en la Argentina, con el monumental El Partenón de libros, donde los 20.000 libros que lo recubren (una gran mayoría de los cuales fuera censurada durante la dictadura militar) son luego distribuidos por Minujín entre bibliotecas públicas y el público presente.

“Con este gesto y el posterior desarme de la obra, Minujín cumplía su objetivo de que la obra ‘vuelva al público’”, concluye la curadora en el ensayo del catálogo. Con el registro fílmico de esta gran obra y el de otras dos acciones que Minujín organiza sobre la avenida 9 de Julio: Operación Perfume (1987) y Rayuelarte (2009) culmina esta retrospectiva histórica.


Marta Minujín nació en Buenos Aires en 1943 donde vive. Artista precoz, trabaja desde los 12 años y realiza sus estudios en la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano mientras asiste en calidad de oyente a otras tantas academias. Tempranamente comparte el caldero del arte local con Alberto Greco, Jorge de la Vega y Pablo Suárez, entre otros artistas. Exhibe en la Galería Lirolay en 1961 obras informalistas. Obtiene un importante número de becas, y con la primera, se instala en París en 1961; allí se vincula a artistas informalistas y, luego, del Nouveau Réalisme, así como al crítico Pierre Restany hacia 1963. Durante este año realiza La destrucción de sus propias obras con Christo, Lourdes Castro y Jean-Jacques Lebel a quienes invita a participar de la acción. Al regresar a Buenos Aires, gana el Premio Nacional Instituto Torcuato Di Tella 1964 con ¡Revuélquese y viva! (1964). En mayo de 1965, presenta con Rubén Santantonín La Menesunda en el Instituto Torcuato Di Tella (ITDT). Ese mismo año participa en el Premio Internacional Torcuato Di Tella 1965 con El Batacazo, que traslada a Nueva York, y presenta, en febrero de 1966, en la Bianchini Gallery cuyo socio era Leo Castelli. Allí entra en contacto con la vanguardia estadounidense y conoce a Andy Warhol y a Allan Kaprow, entre otros. En Nueva York, su obra se vuelca hacia los medios de comunicación de masas; proyecta Simultaneidad en simultaneidad (1966) para Three Country Happening que planifica junto con Kaprow y Wolff Vostell, para ser realizado simultáneamente en Buenos Aires, Berlín y Nueva York. Participa a distancia del Destruction in Art Symposium (DIAS) que reúne en Londres a artistas y poetas de todo el mundo. Ese mismo año, gana la Beca Guggenheim con el proyecto Minuphone, que materializa en 1967 y presenta en la Howard Wise Gallery de Nueva York. En 1968 presenta Minucode en el Center for Inter-American Relations de esta ciudad y luego, en Buenos Aires, su obra de carácter hippie Importación-Exportación en el Di Tella, por invitación de Jorge Romero Brest. Durante los años 70, divide su tiempo entre los Estados Unidos y Argentina. Entre Nueva York y Washington realiza una importante serie de happenings, que incluyen Sound Happening (1972), Interpenning (MoMA, 1972), Kidnappening (MoMA, 1973), Four Presents (Stefanotty Gallery, NY, 1974) e Imago Flowing (Central Park, NY, 1974), entre otras. En 1975 presenta en Buenos Aires La academia del fracaso en el CAyC (Centro de Arte y Comunicación) y en los años siguientes realiza acciones que indagan sobre la consciencia latinoamericana, entre ellas Comunicando con tierra (CAYC, 1976) y Arte agrícola en acción (San Pablo, México D.F. y Buenos Aires, 1977-1979). Al finalizar la década, desarrolla proyectos de participación masiva: entre ellos El Obelisco acostado (San Pablo, 1978), El Obelisco de pan dulce (Buenos Aires, 1979), La torre de pan de James Joyce (Dublín, 1980), Carlos Gardel de fuego (Medellín, 1981), y El Partenón de libros (Buenos Aires, 1983), con el cual celebra la primera Navidad en democracia. Son todas obras que cuestionan la rigidez de los grandes mitos; problemática que la artista aborda en sus esculturas de los años 80. En los últimos años, su obra fue incluida en importantes exposiciones y eventos internacionales en Nueva York, Stuttgart, Viena, Los Ángeles, París y San Pablo, entre otras ciudades. En 1999 el Museo Nacional de Bellas Artes organizó una primera exposición antológica de su obra, con curaduría de Jorge Glusberg.
Durante 2010, sus obras se han exhibido en las siguientes exposiciones: Marta Minujín: Minucode. Americas Society, Nueva York. Del 2 de marzo al 12 de junio de 2010; Imán: Nueva York. Fundación Proa, Buenos Aires. Del 24 de julio el 30 de septiembre de 2010; Marta Minujín. Minucodes. Instalación fílmica y environment social. Reconstrucción histórica de 1968. Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, Sevilla. Desde el 30 de septiembre de 2010; 29ª Bienal Internacional de San Pablo. Parque Ibirapuera, San Pablo. Del 25 de septiembre al 12 de diciembre 2010; y Seductive Subversion: Women Pop Artists, 1958-1968. The Brooklyn Museum, Nueva York. Del 15 de octubre de 2010 al 9 de enero de 2011.

CV
Victoria Noorthoorn nació en Buenos Aires en 1971. Curadora independiente, es licenciada en Artes por la Universidad de Buenos Aires, y recibió su Master of Arts in Curatorial Studies de Bard College, Nueva York. Fue coordinadora de proyectos del International Program, MoMA, NY (1998-2000), curadora adjunta de Exposiciones Contemporáneas en The Drawing Center, Nueva York (1999-2001) y curadora de Malba - Colección Costantini, Buenos Aires (2002-2003). Desde 2004, trabaja en proyectos independientes en Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos y Europa. En los últimos años, curó la 29ª Bienal de Arte de Pontevedra, España (2006), la retrospectiva de Ricardo Garabito en el Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires (2007), la exposición Beginning With a Bang! From Confrontation to Intimacy: An Exhibition of Argentine Contemporary Artists 1960-2007, Americas Society, Nueva York (2007) y colaboró en la presentación de León Ferrari para la 52ª Bienal Internacional de Venecia (2007), por la cual el artista ganó el León de Oro. Recientemente, formó parte del Comité Curatorial de Urgente! 41 Salón Nacional de Artistas, en Cali, Colombia (2008), y fue curadora general de la 7ª Bienal do Mercosul: Grito e Escuta, en Porto Alegre, Brasil (2009). En la actualidad prepara la curaduría general de la próxima 11ème Biennale de Lyon, a inaugurarse en septiembre de 2011 en Francia.


Actividades relacionadas con la exposición

Encuentro con la artista y la curadora
A cargo de Marta Minujín y Victoria Noorthoorn
Lunes 29 de noviembre a las 18:00. Auditorio. Entrada libre y gratuita.
Las entradas se entregarán una hora antes del inicio de la actividad 
, hasta agotar capacidad de sala.


Visitas guiadas
Miércoles y viernes a las 17:00
Domingos a las 18:00

Servicio de intérprete de LSA para sordos e hipoacúsicos
Domingo 12 de diciembre a las 18:00
Para confirmar su presencia: educacion@malba.org.ar  

 

à Familias a la Marta

Domingos 5, 12 y 19 de diciembre a las 17:00
Para niños de 4 a 10 años, acompañados por un adulto.
Duración: 90 minutos
se cobra entrada - Cupo mínimo: 5 chicos (máximo: 20 chicos).
Las entradas se ponen en venta a partir de las 12:00 del mismo día de la actividad.