jueves, 28 de junio de 2018

Venecia en clave verde. Nicolás García Uriburu y la coloración del Gran Canal


Azul García Uriburu, Andrés Duprat y Mariana Marchesi, de izq. a der. 
Nicolás García Uriburu, La Rebelíon óleo
sobre tela, 190 x 180 cm
Colección Fundación Nicolás García Uriburu
fotografía del video de la coloración del Gran Canal 
fotografía del video de la coloración del Gran Canal 
Trafalgar Square, London, 1974





(Buenos Aires)

“Venecia en clave verde. Nicolás García Uriburu y la coloración del Gran Canal”
se inaugura el 29 de junio en el Museo Nacional de Bellas Artes.
Este mediodía se realizó la presentación de la muestra ante la prensa. Estuvieron
presentes Azul García Uriburu - hija del artista -, el director del Museo Nacional
de Bellas Artes Andrés Duprat y la curadora de la exhibición Mariana Marchesi.
"En junio de 1968, mientras transcurría la 34° Bienal de Venecia, Nicolás García
Uriburu llevó adelante una acción que hizo historia en el arte argentino e internacional:
coloreó de verde las aguas del Gran Canal. Este gesto, en apariencia simple, condensaba
varios de los cuestionamientos que, por ese entonces, redefinieron la manera de hacer
y pensar el arte, como la autonomía estética, el rol del público y de las instituciones, y el
uso de nuevos materiales y medios de expresión ..." afirma Mariana Marchesi.
El año 1968 fue un año convulsionado en distintas partes del mundo. El sociólogo
Edgar Morin sintetiza el estado de rebeldía que a lo largo de los años 60 contagió
a cientos de millones de jóvenes, en los cinco continentes, en su mayoría estudiantes,
y a mayo de 1968 como "La revolución sin rostro":
"...Fueron al mismo tiempo, mito y desmitificadores de su
época. Vietnam contextualiza parte del estallido. El orden establecido, tanto académico
como político, social y económico se tornó asfixiante, intolerable, inaceptable. Los
impulsa una acuciante voluntad de cambio, una imperiosa necesidad de hacer, de dejar
de ser objeto de la historia para transformarse en hacedores de ella. Acallado el estruendo,
los muros de París conservan todavía su historia escrita, pensamientos que signaron una
época: "La sociedad es una flor carnívora"; "La libertad no se pide, se toma"; "La barricada
cierra una calle pero abre un camino"; "Prohibido prohibir"; "La imaginación al poder";
"Seamos realistas, pidamos lo imposible".


“Nicolás García Uriburu es un referente fundamental del land art y, a la vez, un
 pionero de la conciencia ecológica, que formuló con el lenguaje de la acción artística”,
sostiene el director del Bellas Artes,  Andrés Duprat. “Tiñiendo las aguas de los canales de
Venecia durante la Bienal de 1968, proponía una doble lectura en un solo gesto: al restituir
su coloración denunciaba la actividad humana que trastoca la naturaleza volviéndola un
 artificio inútil. Por otra parte, lo disruptivo de la acción, que se realizó en forma clandestina,
sin amparo de las instituciones, ponía en cuestión el sistema de las artes, acorde al espíritu
 de la época”, agrega.
 La exhibición, curada por Mariana Marchesi −directora artística del Museo−, se concentra
en el período de 1968 a 1974, y reúne serigrafías, fotos intervenidas y piezas documentales
referentes a la coloración de 1968 y otras coloraciones históricas, así como un selecto grupo
de pinturas realizadas en esos años.
En el marco de la XXXIV Bienal de Venecia convulsionada tras los sucesos del Mayo Francés,
García Uriburu llevó a cabo una acción artística que, con el tiempo, marcaría un momento
determinante de su carrera. Con la coloración del Gran Canal –enmarcada dentro las tempranas
manifestaciones de la performance y del conceptualismo–, el artista argentino reflexionó
sobre el rol de la pintura y las alternativas estéticas de la vanguardia, que abogaba por la fusión
 del arte con la vida.

bibliografía: Arte y política en los ´60, catálogo de la muestra curada por Alberto Giudici,
realizada en el Palais de Glace

http://www.bellasartes.gob.ar/exhibiciones/venecia-en-clave-verde

martes, 26 de junio de 2018

La pintura y yo por Cristina Otamendi




Comencé a pintar hace ya mucho tiempo. A los 19 años, paralelamente con mi carrera de escenógrafa, me sumé al taller de Néstor Berllés en Buenos Aires y luego al de Ceferino Rivero. Estos dos maestros me transmitieron su manera de ver y de sentir, y marcaron mi camino.

Descubrir el color y el paisaje, pintar al aire libre, siempre del natural, era un desafio que todavía mantengo. En ese despertar pinté con el entusiasmo y la alegria de quien encuentra en la vida su forma de expresarse. Van Gogh, Cézanne,Turner fueron mis compañeros de viaje.
A lo largo de tantos años y tantas vivencias acumuladas, fui incorporando nuevas influencias y nuevas búsquedas. Mi maternidad, sumada a la experiencia de vivir fuera de Buenos Aires, también moldearon mi pintura. Vivimos más de 30 años en Neuquén, y el paisaje tan claro y tan fuerte se impuso.
En esa etapa comienzo una serie de pinturas donde la textura y el color son protagonistas. Las imágenes que surgen son insinuadas, y es el que las mira quien las carga de sentido.


   


Comienzan a aparecer cortezas, sogas, lienzos que se funden en la textura. De alli surgió otra etapa en la que los objetos encontrados, y luego los personajes articulados, cuentan diferentes historias. El color, siempre presente, ahora sostenido por los óxidos naturales. 












Es en esa época que realizo diversas exposiciones individuales y colectivas, fundamentalmente en Buenos Aires, Neuquén y Barcelona.
Desde hace unos años vivo en Bariloche, Río Negro, rodeada de bosques, montañas y lagos. Ese entorno aparece en mis pinturas y es el bosque mi tema recurrente en este momento. El bosque donde convive la vida y la muerte. Maravillosos árboles secos junto a retoños.
Ese escenario intricado con luces y sombras me remite a la vida y al paso del tiempo. En esas redes invisibles que vamos tejiendo con las personas en nuestro transcurrir.
Por eso la línea que juega, trepa y se enreda hizo su aparición en este momento. 







Sigue el color también emocionándome en el paisaje, la armonía de la naturaleza. Y sigo buscando, buscándome en cada etapa, reconociendo simplemente que pintar es mi manera de vivir.




 




texto e imágenes: (c) Cristina Otamendi




CV MARÍA CRISTINA OTAMENDI

Nació en Buenos Aires. Escenógrafa recibida en la Universidad del Salvador. Caracterizadora Teatral en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón. Concurrió a los talleres de Néstor Berllés y Rivero Rodrigo.  En 1984 se radicó en Neuquén donde desarrolló una intensa actividad plástica y docente, participando en muestras individuales y colectivas en el país y en el exterior, así como también en salones nacionales y regionales en la disciplina pintura.  Actualmente reside en Bariloche.


Algunas de las muestras más destacadas de los últimos años son:
Bosques Habitados, muestra de acuarelas en Café Vertiente, Bariloche, 2016.Café del Museo Nacional de Bellas Artes de Neuquén, 2014.
Expo Huellas Digitales, Sala Saraco Neuquén 2013.
Arte Clásica y Contemporánea, Costa Salguero, Buenos Aires, 2006, 2008, 2009.
Estudi Tenas 1694 (como artista permanente), Canet de Mar, Barcelona, España, 2004, 2005, 2006, 2007, 2008.
VI, VII y VIII Exposición y Venta de Arte Contemporáneo Argentino en el Palacio San Martín, Buenos Aires, 2003, 2004, 2005.
Cinco Pintoras Patagónicas, Casa del Lago, Bariloche, Río Negro, 2005.
Primera Muestra de Artistas Plásticos, Universidad del Comahue, 2004.
Galería Art Nostrum, Besalú, Girona, España, 2004.
Galería Cartó, Barcelona, España, 2004.
Museo Nacional de Bellas Artes, Salón de Pintores Patagónicos Casino Crown, Neuquén 2004.
Muestra individual Colegio de Abogados de Neuquén, 2002.
Arte Contemporáneo Argentino en Nueva York, Puffin Room, Soho, Nueva York, EE.UU., 2001.
Muestra individual Sala Municipal de Exposiciones Emilio Saraco, Neuquén, 2001.
Muestra individual Galería Lagard, Buenos Aires, 2000.


Distinciones
Tercera Mención XX Salón de Pintura, Ciudad de General Pico, 2010.
Tercer Premio III Salón Patagónico de Pintura ciudad de Zapala, 2007.
Quinta mención en pintura Concurso “Homenaje a mi ciudad”, Neuquén, 2004.
Mención Salón Pequeño Formato de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos (SAAP), Buenos Aires, 2003.
Mención Especial Sexto Salón Municipal Esquel de Artes Plásticas, Chubut, 2003.
Primera Mención Pequeño Formato SAAP, Buenos Aires, 2001.
Cuarto Premio de Pintura Salón Patagónico – Banco Provincia del Neuquén, 1990.

viernes, 22 de junio de 2018

Muestra A Imagem e o Haicai en São Bernardo do Campo, Brasil


(San Pablo)

A partir del 23 de junio a las 14 se presentará en la Pinacoteca de  

São Bernardo do Campo la muestra A Imagem e o Haicai, donde participarán obras de artistas plásticos inspirados en haikús seleccionados, generando una nueva poética: la imagen y el haikú es como una sola obra. 

fuente: Beatriz Helena Ramos Amaral http://www.beatrizhramaral.com.br/



domingo, 20 de mayo de 2018

Berni. Ramona y otras mujeres se inauguró en el Museo Ernesto de la Cárcova


Rubén H. Betbeder, director ejecutivo del Museo de la Cárcova presenta
la muestra, junto a Cecilia Rabossi y Diana L. Piazza, la vicerrectora de la
Universidad Nacional de las Artes







(Buenos Aires)

La muestra "Berni. Ramona y otras mujeres"se inauguró ayer en el Museo de la Cárcova,
con curaduría de Cecilia Rabossi. Está compuesta por una selección de xilocollages,  dibujos y una investigación fotográfica realizada por el propio artista de los burdeles de Rosario en la década del 30.
la vicerrectora de la Universidad Nacional de las Artes presenta la muestra
El director ejecutivo del museo Rubén H. Betbeder, la Vicerrectora de la Universidad Nacional de las Artes Diana L. Piazza y la curadora de la muestra Cecilia Rabossi, presentaron a la prensa la exposición.
representantes de los medios e invitados a la presentación
La representación del mundo femenino es una constante en la obra de Berni, se introduce en su  producción, en los retratos, en las mujeres en lucha, en la intimidad del ámbito cotidiano, en los prostíbulos o en la calle donde se desarrollará, mayoritariamente, la vida de Ramona Montiel, personaje emblemático de su narrativa junto a Juanito Laguna.
La exposición se detiene en Ramona, esa habitante de cualquier gran ciudad del mundo, que escapa de los roles tradicionales de la sociedad del momento y que elige ‘vivir su vida’ pero también en otras mujeres, ya sea las fotografiadas por el propio Berni en los prostíbulos en la década del 30, las que sueñan en el ámbito privado o las que quedan atrapadas por las obsesiones que despierta la belleza. Todas ellas se despliegan en xilocollages, dibujos, fotografías, ambientaciones que ocupan la sala del Museo para interpelarnos.
Museo de Calcos y Escultura Comparada Ernesto de la Cárcova


Según palabras de la curadora Cecilia Rabossi:

"En Antonio Berni, el compromiso político y social se evidencia en su obra desde el regreso al país en 1931. Unas décadas más tarde, en los años sesenta, opone una visión crítica a las propuestas optimistas del Pop Art respecto de la sociedad de consumo. Concibe el arte como testimonio y como acción, estableciendo como objetivo principal el contar ‘cosas’, señalar “…lo invisible que está contenido en lo visible”.
En ese sentido, las mujeres son una constante en la obra de Antonio Berni. Antes de desarrollar la gran saga de Ramona Montiel, personaje emblemático de su narrativa junto a Juanito Laguna, la representación del mundo femenino se introduce en su producción, ya sea en los retratos, en las mujeres en lucha o trabajando, en la intimidad del ámbito cotidiano, en los espacios público /privado de los prostíbulos o señalando dramáticamente las obsesiones que genera la búsqueda de la belleza física.  A lo largo de su trabajo, esos diversos mundos se tradujeron en los más variados lenguajes: fotografía, xilocollage, serigrafía, collage, dibujo, ambientaciones.
En 1962, en una entrevista para el Archivo General de la Nación, Berni presentaba su nuevo personaje, Ramona, como “…un personaje porteño, un personaje de trabajo pero a la vez tomado por el torbellino de la gran ciudad…”, un personaje ‘tironeado’ que vive distintas situaciones desde ser obrera, costurera y prostituta. Berni para caracterizarla, recordaba las imágenes de la letra del tango Milonguita de Samuel Linnig. En el tango, la inocencia perdida en el mundo del cabaret tenía un acento moralizante o de condena por el camino perdido: “…hoy te llaman Milonguita, flor de noche y de placer, flor de lujo y cabaret. Milonguita, los hombres te han hecho mal y hoy darías toda tu alma por vestirte de percal”. Mientras que para Berni, si bien asociaba a Ramona a Milonguita para describirla, en su narrativa no hay una condena social, planteaba, incluso, la posibilidad de que sea una libre elección. Ramona no tenía el destino fatal, que reservaban a las prostitutas las letras de los tangos o la obra gráfica, Breve historia de Emma (1936), realizada por el artista Lino E. Spilimbergo. Como señala Adriana Lauría, mientras Emma “es el producto de la presentación casi positivista del conflicto social (…) Ramona acusa el cambio de época –nace casi treinta años después- y su constitución incluye la ironía, el humor y hasta la perplejidad, poniendo a la heroína en la situación de estar de alguna forma acomodada a las circunstancias y, en la medida de lo posible, disfrutando de ciertos momentos y ventajas de su ‘oficio’”. A diferencia de Emma, Ramona es “una mujer fuerte (…) Explotada, marginada, pero capaz de poner en evidencia la trama de poder que torna posible su situación”...".
Aunque Berni, en la entrevista citada, hablaba de Ramona como un personaje porteño, ésta puede ser una mujer de cualquier gran ciudad y que, como plantea Andrea Giunta, “…Representa los márgenes femeninos de la cultura urbana. La prostituta, la extranjera, el otro y un signo de clase. Un lugar de visualización de la modernidad fallida y un anticipo de las tensiones sobre las que se organiza el modelo del desarrollo durante los años sesenta”.
Hacía fines de la década del 60, Ramona se escapa de los límites de los collages y los xilocollages para ocupar el espacio real. Berni la presenta en ambientaciones que incluían recursos audiovisuales y sonoros. Así presentaba La caverna de Ramona en la galería Rubbers (1967), El mundo anímico de Ramona en teatro Opera (1970) en el marco del X Congreso de Arquitectura y  El mundo de Ramona en Expo show (1970) en Sociedad Rural de Buenos Aires.
A través de Ramona y la representación de otras mujeres, en la década del 70, Berni se detiene en la coerción ejercida por los modelos hegemónicos de belleza femenina a través de la publicidad. En su serie la Obsesión de la belleza (1976), realizada en serigrafía, incorpora en el ámbito privado del hogar, los aparatos de última generación anunciados desde la publicidad de los institutos de belleza, pero domesticados por el artista al reemplazarlos por electrodomésticos o instrumentos caseros. Los anuncios, presentes en las páginas de las revistas femeninas de la época y, específicamente los del Instituto Vilma Nievas, sirvieron de fuentes directas para la realización de las obras. Estas citas, revelan el método de trabajo empleado por Berni desde sus inicios. La documentación realizada por él o tomada de medios gráficos se plasmaba en forma directa o en partes en la construcción de sus obras. Su cámara Leica se convirtió en un instrumento de registro del entorno que Berni alternaba con sus apuntes realizados a lápiz.

La utilización de la fotografía lo lleva, en 1932, a realizar un amplio registro fotográfico para ilustrar un artículo escrito por el historiador Rodolfo Puiggrós que se publicó en Rosario Gráfico. El artículo, escrito bajo el seudónimo de Facundo, se centraba en los burdeles de la ciudad portuaria e impugnaba el mundo prostibulario y a la sociedad burguesa que lo generaba.
 Esta investigación visual encargada a Berni, debía ser realizada clandestinamente y por ese motivo había que seleccionar los burdeles que tuviesen la mejor luz natural para lograr el objetivo. Según los recuerdos de Berni: “Los mejores quilombos de Rosario estaban en la calle Pichincha; había de dos pesos, de tres pesos y de cinco pesos […] Lo corriente es que fueran grandes patios que habían sido techados con vidrio, de modo que, de día, eran muy luminosos […] el patio era como un gran bar o un café, con sus mesas y sillas; uno se sentaba ahí y enseguida venían las mujeres a proponer ir a la habitación; venían muy ligeramente vestidas, porque no podían estar desnudas: el reglamento no lo permitía…”.
 Berni, debía disimular la presencia de su cámara, muchas veces ocultándola por debajo de la mesa o camuflándola sobre ella, lo que lo llevó a la concreción de fotografías con encuadres, puntos de vistas y fuera de foco que le otorgan un carácter que lo alejan de lo meramente documental. Este material fotográfico sin duda, constituye un antecedente en el desarrollo del mundo Ramona Montiel y sirvieron, en el año 1980, como disparador concreto para la realización de una serie de dibujos en la que retomaba el mundo de los burdeles."


Antonio Berni 

1905 
Deliso Antonio Berni nace en la ciudad de Rosario.
1920 
A los 14 años expone, por primera vez, en el Salón Mary de Rosario.
1921- 1924 
Expone en la Galería Witcomb de Rosario y de Buenos Aires.
1925 
El Jockey Club de Rosario le otorga una Beca para estudiar en Europa. 
En noviembre, se instala en Madrid.
1926  
Se instala en París. Asiste a los cursos de Othon Friesz y André Lothe.
1927 
Frecuenta al Grupo de París integrado por Libero Badíi, Horacio Butler, Héctor Basaldúa, Alfredo Bigatti, Lino E. Spilimbergo, Raquel Forner.
1928 
El gobierno de Santa Fe le permite proseguir sus estudios en París.
Expone en la casa de Nancy en Madrid. 
Max Jacob lo introduce en las técnicas de grabado.
1931 
Regresa a la Argentina y se instala en Rosario. Se enfrenta a un país en crisis (quiebre del sistema democrático, desocupación, marginalidad).
1932 
Expone en la Sociedad de Amigos del Arte de Buenos Aires sus obras metafísicas.
Realiza las fotografías de los prostíbulos de la calle Pichincha de Rosario que ilustran el artículo de Rodolfo Puiggrós “En la atmósfera infecta del burdel extingue su voluntad la juventud” publicado en Rosario Gráfico (11 de febrero).
1933 
Realiza junto a David Siqueiros, Lino E. Spilimbergo, Juan C. Castagnino, Enrique Lázaro el mural Botana y suscribe el Ejercicio Plástico.
Surge el Nuevo Realismo. 
1934 
Realiza las pinturas Desocupados y Manifestación.
1936
Publica el artículo “El nuevo realismo” en la revista Forma de la Sociedad Argentina de Artistas Plásticos.
1940
Escribe “Nuevo realismo” en Conducta: al servicio del Pueblo.
1944
Berni, Castagnino, Colmeiro, Spilimbergo y Urruchúa crean el Taller de Arte Mural.
1946
Inauguran los murales de Galerías Pacífico.
1951
En la revista Forma publica “De lo abstracto a lo real”.
1955
Presenta una muestra individual en la Galerie Creuze de París, con la presentación de Louis Aragón. 
1956
Crea su personaje Juanito Laguna. 
1960
Participa en Primera Exposición Internacional de Arte Moderno, muestra inaugural del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. 
1961
Exhibe en la Galería Witcomb Berni en el tema de Juanito Laguna.
1962
Obtiene el Premio de Grabado y Dibujo en la XXXI Bienal de Venecia. 
Crea el personaje de Ramona Montiel.
1963
En la Galerie du Passeur de París presenta la exposición individual Antonio Berni et les aventures de Ramona Montiel.
1964
Participa en la exposición Mythologies Quotidiennes en el Museo de Arte Moderno de París y New Art of Argentina en el Walter Art Center de Minneapolis. 
Inicia la serie de monstruos polimatéricos (Hipocresía, La Voracidad, La Sordidez) que pueblan las pesadillas de Ramona. Construye Ramona espera.
1965 
Exposición retrospectiva Berni: Obras 1922-1965 en el Instituto Di Tella. 
Participa en las exposiciones colectivas: New Art of Argentina (Museo de la Universidad de Texas); Artistas latino-Américains de París (Museo de Arte Moderno de París); Opinão 65 (Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro); La pintura Redonda (Sala del Prado del Ateneo de Madrid), entre otras.
1966
Expone la serie de Ramona en la Galería Due Mondi de Roma. 
1967 
Realiza La caverna de Ramona en la Galería Rubbers de Buenos Aires.
1968
Presenta El baño de Ramona en la Botica del Ángel. La policía clausura la exposición. 
1969 
Participa en la exposición Arte y Cibernética en la Galería Bonino de Buenos Aires.
1970 
Participa con La trituradora en la exposición al aire libre, Escultura. Follajes y ruidos en la Plaza Rubén Darío en Buenos Aires.
En el marco del 10° Congreso Mundial de Arquitectura presenta El mundo de Ramona en el teatro Ópera.
Participa en Expo-Show, en la Rural, con su espectáculo ambientación multimedia El mundo anímico de Ramona.
1971 
Expone en el Museo de Arte Moderno, sección A.B.C., de París. 
1976 
Realiza la serie de serigrafías La obsesión de la Belleza.
Participa junto a Federico Peralta Ramos en la Exposición Creencias y supersticiones de siempre.
Trabaja en los collages de Ramona: El examen, El casamiento, Ramona en el café-concert, La adivina.
1981 
Muere el 13 de octubre.

La muestra se podrá ver hasta el 29 de julio de 2018

Horario de visita: Martes a domingos de 10 a 18 

Museo de la Cárcova, Av. España 1701, CABA - Costanera Sur. 
carcova.extension@una.edu.ar
Facebook: LaCarcovaUNA
(5411) 4361 44 19 / 3790

martes, 8 de mayo de 2018

Muestra "El Tapiz del General San Martín, historia de una restauración"inaugura hoy

tapiz El General San Martín cruzando los Andes, tejido entre 1911 y 1914,
a partir de un modelo de Alfred Roll, Lana y seda, 4,66 x 4 m

El director del Museo Nacional de Bellas Artes Andrés Duprat junto al Presidente de la Asociación de Amigos
Julio César Crivelli, Morgane Luquet Laforgue, curadora y la Agregada Cultural de la Embajada de Francia
Hélène Kelmachter 

























Mujer con espejo, tejido en 1966, de Joan Miró, Lana,
3,06 x 4,55



(Buenos Aires)

Ayer se presentó ante los medios la muestra "El Tapiz del General San Martíin:
historia de una restauración. Obras maestras de la Manufacture des Gobelins
de Francia" que reúne, además del histórico tapiz dedicado al Libertador,
distintas piezas de artistas como Joan Miró, Fernand Léger, Sonia Delaunay,
Antonio Seguí y Alicia Penalba y de distintas épocas - antiguas, modernas y
contemporáneas -.
El director del Museo Nacional de Bellas Artes Andrés Duprat junto a una
de las curadoras, Morgane Luquet Laforgue, la agregada cultural de la Embajada
de Francia en Argentina, Hélène Kelmachter y el Presidente de la Asociación
de Amigos del Museo Julio César Crivelli,  explicó los distintos pormenores
de la exhibición.
El tapiz, donado por Francia a la Argentina en 1916, en oportunidad del
Centenario de la Independencia, es un homenaje al General José de San
Martín, donde se representa al Libertador cruzando triunfal los Andes a
caballo, rodeado de su ejército. Llegó a Buenos Aires en 1917 durante la
presidencia de Hipólito Yrigoyen y fue ubicado en un lugar honorífico en la
Casa Rosada frente a la escalera que conduce a los salones de recepción y
recintos presidenciales.
En mayo de 2017, el gobelino fue trasladado a París para un minucioso
trabajo de limpieza y restauración realizado por técnicos y artesanos especializados.
Finalizada la tarea, se mostró en la Galerie du Mobilier, el espacio de exhibición del
Mobiliario Nacional, antes de regresar al país para ser presentado al público argentino
en el Museo Nacional de Bellas Artes y, posteriormente, en la Casa Rosada.
Según explicó la agregada cultural de la Embajada Hélène Kelmachter, esta muestra
que comprende además otros gobelinos  pertenecientes al acervo patrimonial de
la Manufacture des Gobelins, forma parte del intercambio cultural  acordado entre
los presidentes de Argentina y  Francia.
También, Morgane Luquet Laforgue, una de las curadoras de la muestra por la Manufacture
des Gobelins junto a  Andrés Duprat y de Thomas Bolh, realizó un recorrido por las salas
donde se exhiben los tapices y brindó una explicación detallada de cada uno de ellos.
En algunos casos, la confección del tapiz puede durar varios años y para la restauración
de cada uno se utilizan distintas técnicas, según la características de cada tapiz, explicó.
"El del tapiz es un arte que remite al espacio íntimo del hogar, a la delicada y paciente
labor de artesanos y artistas, que a lo largo de los siglos produjeron en todas las culturas
piezas de inestimable valor" sostiene Andrés Duprat. "Mundo de representaciones, en su
diálogo con la pintura, el tapiz confiere una densidad material a las escenas concebidas
por grandes artistas para ser tramadas desde el telar; volumen y textura recuerdan el
sustrato físico del cual las imágenes son versiones espejadas", agrega.
La muestra podrá visitarse en el Museo Nacional de Bellas Artes hasta el 13 de agosto, de
martes a viernes de 11 a 20, y sábados y domingos de 10 a 20 en las salas 31, 32 y 33,
del primer piso.
La muestra cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura de la Nación, la Asociación Amigos
del Museo Nacional de Bellas Artes, la Embajada de Francia en la Argentina, el Instituto
francés de Argentina y el patrocinio de la empresa Groupe PSA Argentina.
https://www.bellasartes.gob.ar/

miércoles, 2 de mayo de 2018

Muestra Hogar, dulce hogar en el MUNTREF

Aníbal Jozami, Diana Wechsler, Florencia Battiti y Fernando Farina


Xul Solar

Román Vitali, En esta casa hay fantasmas, tejido con cuentas
facetadas encastrables 












Ekeko, 2010. Leo Chiachio y
Daniel Giannone
































Jorge Machi, Videoinstalación, Loop, XYZ 2002,
Foto: Thomas Strub, gentileza Galería Peter
Kilchmann 





Tocador, 2011, objeto con video, obra de Nicola Costantino














(Buenos Aires)

El sábado 28 de abril se presentó a los medios la muestra Hogar, dulce hogar - Hábitos artísticos
contemporáneos en el MUNTREF - Museo de artes visuales de la Universidad Nacional de Tres
de febrero-, curada por Florencia Battiti y Fernando Farina con la presencia del rector de la UNTREF
y Director del MUNTREF Aníbal Jozami, de la Subdirectora de Investigación y Curaduría Diana
Wechsler, de los curadores y artistas que participaron de la muestra.
Hogar, dulce hogar es una muestra sobre la experiencia del habitar en las distintas expresiones
de varios artistas contemporáneos que incluye además una obra del reconocido  Xul Solar.
Consultado uno de los curadores, Fernando Farina, acerca de la inclusión de esta última obra
en el conjunto, expresó que Xul Solar era un artista que tenía entre sus temas el del hábitat.
"...Pensamos la casa, entonces, como ese espacio tiempo donde se despliega la experiencia del
habitar, donde se ancla el deseo primario de la mujer y del hombre por ocupar un lugar en el
mundo, pero también como el sitio donde se emplaza la imaginación. ¿Quién de chico no
soñó con la construcción de una casa arriba del árbol o improvisó una debajo de la mesa?
Ese acto, el de armar una casa adentro de otra, ensayada con cualquier elemento que se
tuviera a mano, es además la necesidad de construir historias, de tejer relaciones, de
inventar experiencias.
Una cama cubierta de cartas de amor, un reloj obcecado que se cansó de dar la hora,
floreros con flores que jamás se marchitan, una biblioteca alucinada que amenaza con
romper el techo, un bosque de columnas transparente, un juego de sillas prisionero  en
su propio comedor, una serie de diamantes astillados y unos espejos deformantes y
deformados. El orden se ha alterado. Los enseres domésticos, sumisos y silenciosos,
se han rebelado para manifestar otros usos, más poéticos y más poiéticos. Usos que
quizás nos ayuden a comprender mejor nuestra propia existencia y nuestros propios
deseos...".
Florencia Battiti y Fernando Farina

"...La reunión de estos veinte artistas en el marco de una excelente curaduría de Florencia
Battiti y Fernando Farina - quienes imaginaron que esta muestra puede ser disfrutada,
comprendida y admirada por todo tipo de público- hará que miles de niños de escuelas de
toda la región puedan acercarse y entender algunas de las posiciones en las que está situada
la creación actual en nuestro país. Una vez más, veremos cómo los fines de semana llegan al
Museo familias que lo hacen impulsadas por sus hijos que llevaron a sus casas los folletos
y las inquietudes que nacieron a partir de esas visitas escolares. Eso también hará que la
gran familia UNTREF sienta que lo que hacemos con un gran esfuerzo - porque lo consideramos
la misión social esencial de esta institutición pública - ha dado sus frutos y que estamos contribuyendo
a que el nivel de pobreza indicado por las estadísticas se vea paliado, al menos con respecto al
consumo cultural...".
Aníbal Y. Jozami
Rector
UNTREF

viernes, 27 de abril de 2018

Tres libros sobre Benito Quinquela Martín se presentaron en el Museo de Bellas Artes de la Boca

el director del museo Víctor Fernández y Pablo Rey de la Asociación
Civil Rumbo Sur 
los tres libros sobre Benito Quinquela Martín: El hijo dilecto,
El carbonero pintor y Soñar La Boca

terraza de esculturas del museo 
la cocina de la casa de Quinquela Martín 





dúo musical en las terrazas del museo








una de las salas del Museo Quinquela
pintura de Benito Quinquela Martín 

























La Boca vista desde las terrazas del Museo Quinquela 

(Buenos Aires)

El sábado 21 de abril se presentaron en las terrazas del Museo de Bellas Artes de la Boca Benito
Quinquela Martín tres libros sobre el artista.: El hijo dilecto, El carbonero pintor, y Soñar La Boca
editados por la Asociación Civil Rumbo Sur.
La presentación de los libros estuvo a cargo del  director del museo Víctor Fernández y Pablo Rey, de esa asociación.
También hubo un número musical, tangos interpretados por el dúo Álvarez- Bruno.
La figura de Benito Quinquela Martín está indisolublemente ligada al barrio de La  Boca, de dónde a pesar del reconocimiento internacional y el éxito con sus obras, no quiso salir y continuó viviendo hasta su muerte.
Ahí, frente al Riachuelo se emplaza el Museo de Bellas Artes de la Boca, donde además, en el mismo edificio funciona una escuela y también se conserva la casa del artista.
"...Me parece que estoy metido en mis cuadros y amarrado a los muelles de La Boca, como los barcos que tantas veces descargué antes de trasladarlos a mis telas pintadas, a mis decoraciones murales, a mis cerámicas y grabados. Más amarrado aún que los barcos, que vienen y se van, a veces para no volver. Yo en cambio, volví siempre al  punto de partida. Y cada vez que partí llevé conmigo la imagen de mi barrio, que fuí mostrando y dejando en las ciudades del mundo. Fuí así como un viajero que viajara con su barrio a cuestas" dijo Quinquela Martín.
Un carbonero, un pintor, que se hizo uno con La Boca para siempre.
El carbonero pintor ofrece un pequeño racconto de su increíble vida artística, que explica desde sus inicios el inclaudicable compromiso con sus orígenes, con un barrio obrero que tenía el arte como parte de su ideario social.
En el libro 2 El hijo dilecto se recorre la vida de Quinquela: "...ideales políticos, causas religiosas y el arte entremezclado en la vida cotidiana fueron el caldo de cultivo de una historia única: la de un hijo dilecto.
La parábola del niño abandonado, la del que descubre su talento entre bolsas de carbón.
Un joven que no fue ajeno a las tensiones sociales de su época, que participa, se compromete. El arte lo descubre y lo reconoce, primero en su tierra, luego en el mundo. Pero él vuelve. Siempre vuelve a su barrio, al encuentro con los suyos. Y cuando llega la bonanza económica ayuda a sus padres y amigos, a propios y extraños. Para La Boca un derroche solidario, para él una vida austera. Tan increíble y reconocido fue su arte, como su capacidad de reunir y congregar. Un imán para las causas nobles de su barrio, en clave de encuentro, de fiesta.
Quinquela vivió con sofisticada simpleza. Su vida ilumina."
Soñar La Boca, el tercero de los libros, enfoca el trabajo social del pintor: "...Quinquela conocía
las necesidades del barrio donde nació y se crió, tenía claro por lo que trabajaba y para quién lo
hacía. Y todo lo hizo desde una piecita en la Escuela-Museo. Para los vecinos ya era frecuente ver
en el barrio a intendentes, ministros y presidentes. Quinquela Martín supo encauzar el juego
político en provecho de la Vuelta de Rocha.
Su legado vive en los vecinos de La Boca. Es memoria, es presente. Color, fiesta, rebeldía,
encuentro, esfuerzo y picardía. Quinquela nos invita a Soñar La Boca cada día".

El Museo de Bellas Artes de La Boca

"Planteado entonces como una institución comprometida con procesos educativos inscriptos
en un sentido de pertenencia, y enarbolando para ello las consignas artísticas de lo "tradicional
figurativo", el Museo de Bellas Artes de La Boca constituyó una de las apuestas más ambiciosas
de un artista que atravesó buena parte del siglo XX  promoviendo una concepción del arte como
factor decisivo en los cotidianos procesos de construcción de identidad".